dijous, 23 de novembre de 2017

2632-AQUESTS SÓN ELS MEUS PRINCIPIS

1) JO NO SÓC INDEPENDENTISTA. Podría ser-ho, però no ho sóc.

2) TAMPOC SÓC ANTIINDEPENDENTISTA.

3) RESPECTO ELS QUE SÓN INDEPENDENTISTES SEMPRE QUE SIGUIN PACÍFICS. L'INDEPENDENTISME ÉS UNA OPCIÓ POLÍTICA PERFECTAMENT VÀLIDA.

I...COM DEIA GROUCHO MARX: AQUESTS SÓN ELS MEUS PRINCIPIS, PERÒ SI NO US AGRADEN, EN TINC D'ALTRES !

SALUTACIONS.

dijous, 16 de novembre de 2017

2631-LA MILI ANAVA A SER OBLIGATÒRIA A LA CATALUNYA INDEPENDENT

Això és el que s'ha publicat en els mitjans de comunicació, amb proves, els darrers díes. I QUINA COLLA DE POCA-VERGONYES!! D'això no en feien propaganda, no, quan la campanya a favor de l'independentisme! Això s'ho guardàven sibilinament per després, quan s'hagués assolit la independència. Quines putades més es guardàven a la butxacaa per "després", en la utòpica Catalunya Independent, on s'havíen de lligar els gossos amb llonganisses? Mestres de l'ocultació i de l'engany és el que han demostrat ser. És clar que, provenint tot aquest moviment del clan Pujol, en Mas, el ploramiques de l'Oriol Junqueras, l'emulador del Gran Houdini, Carles Puigdemont, mestre de l'escapisme, i companyía, què se'n podía esperar?
El més greu és que han enganyat i ensarronat a tots aquells que de bona fe han cregut en les seves hipòcrites paraules! Però no us preocupeu. A les urnes ens veurem! A picar pedra hauríeu d'anar tots plegats. Menuda casta política s'ha muntat a Catalunya durant els darrers 40 anys! Oh, i els caradures, encara es volen tornar a presentar a les properes eleccions del 21-D, per seguir vivint del "cuento" com a mínim els propers quatre anys!

dimecres, 15 de novembre de 2017

2630- ¡LOS RUSOS! ¡ QUE VIENEN LOS RUSOS!


¡Vaya, ahora la culpa de todos nuestros males la tienen los rusos! ¡Menuda estupidez! Será porque a mi los rusos siempre me han parecido un pueblo muy hospitalario y simpático (yo he estado en ese gran país, y no precisamente en Moscú y San Petersburgo, que son ciudades fantásticas como París, Berlín o Londres, sino en la Rusia Central, y puedo dar fe de lo que hablo). A todos los políticos europeos incompetentes a los que no les van las cosas como quisieran, ahora les da por echar la culpa a los rusos. Que si interfieren en "la red", que si... ¡menuda panda de inútiles!

En el fondo azúl de la foto de la premier británica May, puede verse el mensaje del Partido Conservador anunciando "Un Próspero Futuro", frente a las pancartas inferiores de los opositores donde puede leerse "Tu no puedes confiar en ella" y "El Brexit es tóxico".
Precisamente la última que viene a apuntarse a esta moda, es la muy torpe premier inglesa Theresa May, que tiene problemas con su Brexit, y lo más fácil es acusar a Moscú de "desestabilizar las democracias occidentales"  y de "sembrar la discordia". Esto me trae a la memoria otros tiempos en España, cuando la culpa de todos nuestros males era una pretendida "confabulación judeo-masónica" exterior. Mejor haría esta buena mujer en escuchar a su pueblo, que no quiere el Brexit. Además, Inglaterra quiere estar fuera de la UE para no pagar los gastos de permanecer en ella, pero quiere que la UE le mantenga abiertas todas las puertas para que los británicos puedan hacer sus negocios, como si estuvieran en la UE. ¡Menuda timadora está hecha Vd. señora! Tambien Angela Merkel les hace el juego a los EE.UU. denunciando una pretendida "gigantesca maquinaria de manipulación de información con objetivos políticos" (siempre me ha hecho mucha gracia que, cuando los políticos quieren pelearse entre sí, cada uno acusa a su adversario de "hacer política"!) 
Miren, el intento de volver a la "guerra fría" con Rusia (que sólo beneficiaría a los americanos, pero perjudicaría grandemente a los ciudadanos europeos, como se verá más abajo) tiene su origen en la "recuperación", que no "invasión" de la península de Crimea por parte de Rusia. Ocurrió que en tiempos de Obama, en Ukrania se hicieron unas elecciones "legales" y salió un presidente "pro ruso", que no satisfizo a los EE.UU. Enseguida se organizó un "pollo" en este país (¿quién organizó la rebelión? habría que investigarlo), de tal calibre que obligó al presidente legalmente elegido por los ukranianos, a abandonar su país y refugiarse en Rusia. Se celebraron unas nuevas elecciones y ¡qué casualidad! salió un presidente "pro occidental" (¿alguien manipuló algo para que eso sucediera? ¡No, qué va, no seamos tan mal pensados!). Claro, el presidente Obama se las prometía muy felices creyendo que ya habían conseguido que un país de la antigua órbita soviética, pasase a dominio occidental, es decir, americano. Pero entonces en Crimea, mayoritariamente poblada por rusos y sus descendientes, se organizó un referéndum para decidir si Crimea se había de quedar en Ukrania o volver a Rusia. Ganaron los pro-rusos. Debe recordarse que Crimea ya pertenecía a Rusia hasta los años 1950s, cuando el presidente ruso Nikita Khruschov (el de los golpes de zapato en la mesa de las Naciones Unidas) que era ukraniano, en una decisión muy criticada por los poderes económicos y militares rusos, procedió a transferir la península de Crimea a Ukrania. Como entonces Rusia era la Unión Soviética, no sabemos hasta dónde llegó el cabreo de las autoridades soviéticas, pero con el tiempo, Khruschov perdió la presidencia de su país. El caso es que en Crimea estaba, y supongo que todavía está, la flota naval rusa del Mar Negro y es, por tanto, un lugar de importancia estratégica para ellos. ¿Qué pasaría hoy día si alguien invadiera Okinawa, de dominio americano o Hawaii? Pués lo mismo.
La operación "no gustó" a Obama (o fué quizás a la CIA y al FBI?), supongo porque ya se veían expulsando a la flota rusa de Crimea y colocando misiles a las puertas de Moscú, pero se quedaron con un palmo de narices. El cabreo se ve que fué mayúsculo, porque Obama se apresuró a dictar una orden de bloqueo comercial contra Rusia, que es lo que acostumbran a hacer los EE.UU. con quienes no se someten puntual y mansamente a sus dictados. Y así, los ciudadanos europeos, sin concedérseles ningún "derecho a decidir", se toparon con Merkel, la dueña de Europa en estos momentos, y gran colaboracionista de los EE.UU. quedándose en la imposibilidad de poder seguir vendiendo sus productos a Rusia, gran compradora de frutas y verduras, bajo pena de sanciones (del gobierno europeo, entiéndase alemán) si no obedecían. En España, los principales perjudicados por el tándem Obama-Merkel, fueron sus agricultores que hasta entonces estaban haciendo buenos negocios con Rusia. ¡Fantástico! Una rabieta americana acaba con los negocios legales de buena parte de agricultores comunitarios. ¿Qué clase de Europa es esta? ¿Una Europa de efecto mariposa?
Aunque ya sabemos que en los EE.UU. no es el presidente quien manda, sino la CIA y el FBI, como se ha visto actualmente con el presidente Trump el cual, aparte de sus salidas fuera de tono, quería nada menos que mejorar las relaciones entre su país y Rusia. Pero los poderes fácticos CIA y FBI, no se lo han permitido. Y es que para EE.UU, Rusia debe seguir siendo el enemigo sempiterno, hasta que no se humille y se someta a ellos en cuerpo y alma...cosa que no sucederá. Pero esto ya sería materia para otro artículo de este Blog, que quizás escriba o no. Por cierto ¿quién elige a los mandatarios de la CIA y del FBI...? 
Yo siempre he pensado que de Rusia hay que ser amigo, y no enemigo. Siquiera porque es el país más extenso del mundo y las posibilidades de establecer negocios recíprocos con ellos son inmensas para un pequeño país como España. Además, creedme, los rusos son buena gente. Lo contrario es tragar con las ruedas de molino de los poderes fácticos de EE.UU. que sólo buscan su propio beneficio. El gran país que es América haría mejor en buscar una sólida y sincera amistad con Rusia y dejarse de viejos antagonismos que hoy día no tienen ningún sentido. Entiendan: NINGÚN SENTIDO. Dejen de querer ser los amos del mundo y de desestabilizar países para dar salida a los productos de sus empresas de armamento. Un sólido tándem entre los EE.UU. y Rusia se convertiría en la fuerza más poderosa y disuasoria del mundo frente a las tentaciones bélicas de cualquier otro país. 
¡Vamos, hombre! Menos Prozak y más Platón.