dijous, 7 d’abril de 2016

2606-EL DAÑO DEL DÉFICIT

LAS DIFICULTADES ECONÓMICAS QUE sigue teniendo la Generalitat deberían preocupar mucho más que la moción que parece que decidirán ti­rar adelante el Govern y la CUP en el Parlament sobre la desconexión o no con el Estado. El Banco Central Europeo ha decidido excluir los bonos de la Generalitat en su intención de comprar activos para dinamizar la econo­mía europea. En cambio, el BCE sí se ha decidido por la adquisición de emi­siones de las comunidades de Madrid, Valencia o Andalucía, entre otras.
Lo que llega desde los mercados europeos es que la economía de la Generalitat está por los suelos. Pura basura. Menos mal que las empre­sas catalanas mantienen el tipo en el mundo. La crisis les puso las pilas a la mayoría y es envidiable el resurgir y la consolidación que se ha vi­sualizado en los resultados de cada una de ellas. Pero una cosa es el ex­celente trabajo del entramado de empresas catalanas internacionales y la otra la deuda pública que arrastra la Generalitat desde hace años y el aparente nulo interés por solucionar temas de solvencia. Y es que las prioridades de los dos últimos gobiernos se han focalizado no tanto en equilibrar los excesos, sino en excederse en delirios de estado.

Àlex Sàlmon

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